Entre libros me verás. El magnetismo literario. Primer paso: la taquilla. Apenas $15 son necesarios para ingresar a la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, en su edición XXXIII. ¿Estudiante, adulto mayor, niño menor de 6 años? $10. Paso, a paso. La entrada del bello edificio que resulta el Palacio de Minería. Desde 1924 se halla el antecedente más directo de esta feria y en este mismo lugar.
Es increíble el magnetismo de la cultura, de los afortunados. ¿Quién le diría a José Vasconcelos que hoy, fecha en 2012 seguiría llevándose a cabo esta Feria del Libro, que se convertiría en una de las más importantes? ¿Quién le diría que aún no logramos acercar a toda la gente a la cultura, que aún pugnamos al respecto?
Segundo paso: Ingresar al recinto. Es imposible no recibir dos fuertes impresiones para quien es su primera vez: La magnificencia del edificio, y la oferta literaria existente. El recibimiento oficial nos inunda y llama a la atención de varios temas. Política, Historia, Ciencia, Derecho. Las ramas del conocimiento. Los campos de pensamientos que el hombre ha logrado estructurar, solidificar, destruir y reconstruir.
Es increíble el magnetismo del conocimiento, de sus alcances. La gente se aglutina. Se detiene en este primer esbozo de lo que representa esta Feria del Libro. Pasea y recorre cada stand, toman un ejemplar y lo devuelven. Otro ejemplar, y lo devuelven. Toman un ejemplar y lo giran, leen la contraportada, analizan el lomo. Llegan al precio, al ineludible valor de cambio; y lo regresan. “Lo encuentras más barato en la Feria Alternativa en Reforma”, se escucha.
Del 22 de febrero al 5 de marzo se celebra esta edición, con Guanajuato como estado invitado por primera vez. De lunes a domingo la atmósfera narrativa permite la entrada a los incautos amantes de los libros, a quienes deben asistir por obligación, a aquéllos que lo hacen por convicción, a los desatinados presentes consecuencia de la curiosidad. El horario es de 11:00 a 21:00 horas entre semana, y de 10:00 a 21:00 los fines de semana. 5 mil metros sede para recorrer, paso a paso, vista a vista, ejemplar por ejemplar.
- ¿Señorita, el auditorio Sotero Prieto?
- ¡Claro que sí! Subes las escaleras, a la derecha y al fondo.
- Gracias.
Los anfitriones de este año portan una playera roja con el logotipo de la Feria, cada uno capacitado para informar sobre la ubicación de los salones, auditorios; de la cafetería y los servicios; para entregar el programa de actividades.
Esta actividad cultural es organizada por Fernando Macotela, quien es su director desde 1999. Es viernes, cerca de las 11:40 y el público ya es constante, por ahora principalmente jóvenes. Algunos ancianos que asisten bajo el letargo de su movimiento, apoyados en un bastón, en un nieto. Apoyados del brazo de alguien. Tan ineludibles los niños como los best sellers de los stands.
Es increíble el magnetismo del mercado, la imperiosa voluntad económica. Para solventar la producción de volúmenes de autores que no son Dan Brown, Stephenie Meyer o J.K. Rowlin; es necesario vender a estos. Un sacrificio de los apasionados letrados del mundo editorial, para permitir la libre difusión de los, quizá menos populares, pero sin duda no menos espectaculares.
Es increíble el magnetismo de la historia, más en el cuerpo femenino. Son las 12:00 y en el auditorio Sotero Prieto se lleva a cabo la presentación del libro: Nahui Olin, sin prinicpio ni fin. ¿El magnetismo? Resulta que Nahui Olin fue una de las primeras mujeres en hacer textos científicos a propósito de la teoría de la relatividad de Einstein; y Sotero Prieto, matemático, fue el primer hombre en hacerlo a nivel nacional. ¿Será que esta coincidencia trascendió el aspecto logístico del evento?
Los ponentes de la charla son: la autora Patricia Rosas Lopatégui; Miguel Capistrán y Evel Gil. Esta obra es editada por la Universidad de Nuevo León, que precisamente sucede su stand a un lado de la entrada de este auditorio.
Los presentes son principalmente adultos, entre unos 40 y 60 años. Casi 40 personas. Entre ellas Tomás Urián, el más certero de los estudiosos de Nahui Ollin. ¿Jóvenes? Sólo unos cinco estudiantes de la Universidad de Chapingo, y la presencia de dos que venimos de la UNAM.
A Lopatégui; elegante, de negro, y con su sonrisa afable, perenne; se le reconoce como la máxima rescatadora se artistas mujeres, sobre todo de Elena Garro. Esta nueva obra contiene reseñas, biografías, textos científicos, poemas de Naui Olin, y una pequeña novela de Dr.Atl, ya que la protagonista del compilado fue su amante.
Entre efemérides por Charles Dickens, Fernando Benítez, Bram Stoker, Luis Villoro, Umberto Eco, Elena Poniatowska; obituarios breves, auxiliares de la poesía por Ernesto Sabato, Tomás Segovia, Roberto Sosa, Margarita Villaseñor, etcétera; ocurre esta edición anual exitosa de la Feria del Libro en Minería.
El Palacio de Minería se encuentra en Tacuba no.5, Centro Histórico. Justo entre las estaciones de Allende y Bellas Artes. La página para consultar las distintas actividades culturales es: http://feria.mineria.unam.mx
¿Hablamos de magnetismo? Resulta que en 1924 es cuando Olin y Prieto escriben a propósito de la teoría de la relatividad cada uno por su parte; resulta que ese año es el primero dónde ocurre la feria del libro propuesta por José Vasconcelos. Resulta que a mí me entona, tanto magnetismo, literario. Entre letras me encontré, y decidí quedarme.







1 comentarios:
Hola Pamela. Yo sabía que el iniciador de la Feria es Torres Bodet. En fin, de lo que se entera uno.
Saludos
Juan José
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