jueves, 23 de febrero de 2012

PUBLICACIÓN DE LIBROS Y DESARROLLO NACIONAL

La teoría y la práctica son dos partes fundamentales en el proceso de publicación de libros. Por lo general, los pasos a seguir para la publicación son prácticamente tanto en los países desarrollados como en los subdesarrollados, sin embargo, el trabajo editorial se adapta según las necesidades de cada región.

El hecho de que se publiquen libros trae consigo una serie de beneficios para los países que los fabrican. Entre los más destacados están:

• Enriquecimiento cultural.

• Mejorar la industria editorial local.

• Forma de expresión de los pensadores.

Me llama la atención la afirmación sobre cómo los lectores más cultos se inclinan por las lecturas extranjeras, creo que en la actualidad, con la globalización de la información, un lector que se jacte de este adjetivo de cultura tiene que consultar libros tanto de producción nacional, como internacional; y no sólo conformarse con traducciones, sino los originales.

Existen posibilidades de desarrollar una industria regional entre naciones que hablan el mismo idioma, esto lo vemos con los holding españoles, que han logrado monopolizar el mercado editorial hispano.

La publicación de libros se va a desarrollar en función de las necesidades de cada país. Asimismo, existen varios puntos de importancia en su publicación como favorecer el desarrollo social, educativo, económico.

Ahora bien, la industria editorial se conforma de cuatro partes fundamentales. El autor, el impresor, el vendedor y el más importante de todos, el editor.

El autor es el creador o formulador de las ideas que serán comunicadas al mundo a través de un libro. Él es quien conjunta palabras, fotos, gráficas, tablas y demás recursos mediante los cuales se presentan sus ideas.

El autor. Es el detentador del derecho a publicar su obra, y generalmente trata de vender ese derecho –o alquilarlo, o asignarlo– a una editorial para su reproducción. Pero el autor que decide compartir su trabajo tiene derecho a recibir alguna recompensa de parte de la sociedad.

La protección de los derechos de autor bajo un principio general es el propósito de las leyes de copyright y de muchas prácticas editoriales aun cuando éstas no estén contempladas por la ley. La razón es que las leyes y las costumbres no sólo deben asegurar un trato justo al individuo, sino también estimular la creación de libros como un bien social.

En efecto, la sociedad reconoce al autor el derecho que tiene sobre su propia obra. Se pretende que solamente con la autorización de éste –sujeta a negociaciones y acuerdos– otras personas obtengan el privilegio de producir copias de su obra.

El impresor. Es el fabricante del libro. Recibe del editor el manuscrito, hace la composición tipográfica, encuadra la edición y lo devuelve impreso al editor. En ocasiones juega la suerte de diseñador gráfico.

El vendedor. Recibe los libros directa o indirectamente del editor, comprándolos a un precio menor al que tiene que pagar el cliente en una librería, o de alguna otra forma. Generalmente el vendedor es la última persona, aparte del consumidor, en la cadena que inicia con el autor.

Me parece que es necesario realizar una investigación de mercado para determinar las preferencias, riesgos y beneficios de la introducción de cierto material al mercado. Esta investigación en la dimensión correspondiente al texto que se publicará.

El editor. Juega el papel de coordinador general de la empresa editorial. Este recibe el manuscrito de manos del autor, aporta el capital que se requiere, contrata los servicios de dibujantes, traductores y otros especialistas en la materia; turna a la imprenta el trabajo y lo supervisa; luego distribuye los libros producidos en los mercados potenciales. El editor pone en marcha toda la maquinaria de la edición.

Fuente consultada:

SMITH, Datus, C. “Publicación de libros y desarrollo nacional” en Guía para la publicación de libros. México. Universidad de Guadalajara. 1991. pp. 1-14

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